La sexta publicación de Arte y Memoria está coeditada por el Instituto de Patrimonio y Humanidades de la Universidad de Zaragoza (IPH) (España) y la Universidad de Ibagué (Colombia), gracias al convenio firmado por ambas universidades, para la coedición de los volúmenes 6 y 7. Además, en ella, colabora el grupo de referencia de la Universidad de Zaragoza Observatorio Aragonés del Arte en la Esfera Pública (OAAEP).
A la presentación, en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, han asistido Rosa Bolea, Vicerrectora de Política Científica; Concha Lomba, directora del IPH; Jesús Pedro Lorente, IP del OAAEP; José Prieto, director de Arte y Memoria VI, y César Velandia, representante de la Universidad de Ibagué (Colombia).
Arte y Memoria surgió en el Campus de Teruel de la Universidad de Zaragoza en el año 2009. Desde entonces, sus productos de investigación elaborados por miembros del grupo se han ido publicando en varios libros. Es un grupo de investigación estable y dinámico, está conformado por colaboradores de diferentes universidades españolas [Universidad de Zaragoza, Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Alcalá de Henares]. Además, tiene una dimensión internacional con colaboradores de universidades de diferentes países: Colombia [Universidad de Ibagué y Universidad Nacional de Colombia (sede Bogotá)]; Estados Unidos [University at Albany State University of New York (SUNY)]; Francia [Université Stendal, Grenoble 3 (Grenoble) e Institut Nacional des Sciences Appliquées (Toulouse)]; Italia (Accademia di Belle Arti di Venezia) ; y, de México [Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)]. En él también hay destacados/as profesionales (arquitectos, ingenieros, artistas), técnicos de patrimonio, conservadores de museos, gestores culturales; y, estudiantes del grado en Bellas Artes de la Universidad de Zaragoza.
Arte y Memoria VI tiene una línea estratégica de investigación principal: “el patrimonio cultural una herramienta contra la despoblación“, con una visión local y global. Se articula en seis campos. El primero, es acerca del museo y su impacto en el territorio rural, como herramienta contra la despoblación; y, el museo al servicio de la memoria colectiva para rescatar la identidad local mediante la incorporación y desarrollo de nuevas tecnologías. El segundo, trata sobre la memoria del territorio musealizado, con una visión integral referente a su patrimonio y a la gestión social de cara a un desarrollo cultural, económico y sostenible; y, sobre la memoria arqueológica del paisaje minero prehispánico y colonial, reconociendo los antecedentes históricos y cartográficos del lugar, dentro de un proceso de interpretación cultural que aproxime las acciones hacia un turismo científico y sostenible. El tercero, se refiere al patrimonio cultural aragonés como instrumento contra la despoblación y como elemento fundamental para construir el sentido de identidad de los miembros de esta comunidad.
El cuarto, se ocupa de las nuevas iniciativas de gestión cultural en el ámbito rural y la promoción de la creación artística contemporánea con un material extraído del territorio: el alabastro; generando experiencias artísticas que intentan vertebrar el territorio despoblado. El quinto, versa sobre los distritos culturales como engarce en el territorio; y, sobre la relevancia de la morfología del territorio y de la identidad narrativa para comprender los procesos diacrónicos y repensar el patrimonio cultural y la apropiación social del lugar. Y, el sexto se ocupa del patrimonio inmaterial (la música) su difusión en el mundo rural y los festivales de música antigua fuera de los circuitos urbanos destacando su contribución al desarrollo cultural y social.
Arte y Memoria VI se abre con tres artículos centrados en el primer campo de investigación. En el primero, Carlos Campelo analiza y aborda el tema del conocimiento de los museos y su impacto en el territorio aragonés, a lo largo de los últimos años, así como, las respuestas que se han dado por parte de las diferentes instituciones culturales en este sentido. La perspectiva de su investigación se basa en cómo se involucran los museos y los centros de interpretación en su entorno territorial, patrimonial e histórico con vistas a frenar la despoblación a través del desarrollo de estos organismos didácticos. Tiene en cuenta las diferentes publicaciones que han emprendido este camino del cómo estos centros abogan por incentivar la no migración a través de estrategias y herramientas que los enlacen con su propio entorno. Y, la búsqueda de algunos ejemplos posibles en territorio aragonés, donde es evidente que se han ido desarrollando habilidades para trabar vínculos entre el patrimonio y su entorno humano/territorial.
En el segundo, José Prieto y Vega Ruiz han entrevistado a los artífices del Museo de arte contemporáneo Fundación Salvador Victoria, ubicado fuera de los circuitos urbanos en Rubielos de Mora en la provincia de Teruel (España). Fue inaugurado el año 2003 y se ha mantenido durante estos 20 años gracias al empeño de sus artífices, al apoyo del Patronato de la Fundación Salvador Victoria. Y, a la labor gerente que han desempeñado los diferentes directores. Esta gestión y autogestión cultural ha supuesto una participación en la construcción de la memoria y en la vida cultural de Rubielos de Mora, debido a que el museo ha generado un valor añadido a la localidad, ha dinamizado el territorio, es un motor de desarrollo, un elemento de identidad de la localidad. E impacta favorablemente en el territorio con un valor económico y social.
Y, en el tercero, Bia Santos, toma como ejemplo dos museos brasileños: el Museo "da Gente Sergipana" en Sergipe y el Museo Casa Cora Coralina en Goiás, que buscan rescatar la identidad local mediante la incorporación de nuevas tecnologías y abogan por la importancia del rescate de la memoria colectiva como un conector de la identidad cultural y la preservación de la identidad local a través de iniciativas museísticas que integran nuevas tecnologías para rescatar la memoria colectiva y fortalecer el sentido de pertenencia de la población a su territorio.
La publicación continua con dos trabajos centrados en la segunda línea de investigación, en el primero, Óscar Navajas y Sofía Sánchez, trazan una mirada a un territorio musealizado El Parque Cultural del Maestrazgo en la provincia de Teruel (España), desde sus orígenes, en concreto rememorando la figura de Mateo Andrés y de los postulados de la Nueva Museología, hasta construir reflexiones sobre las oportunidades de futuro que posee para las comunidades de este territorio aragonés.
Este parque fue una experiencia pionera a nivel nacional e internacional en la visión integral sobre el territorio y sus patrimonios, en la gestión social de cara a un desarrollo cultural y económico sostenible, así como en cuanto a la participación comunitaria y en 2023 se han cumplido sus veinticinco años. En el segundo César Augusto Velandia, Andrea Chávez; Harold Fabián Murcia; Eduardo Peñaloza; Laura Sofía Medina; Alejandro Aldana; y, Sandra Milena Alba, esbozan una mirada sobre la minería colonial (y prehispánica) en la “Ciudad perdida” del municipio de Falan, en la región del Tolima (Colombia), donde están los restos del Real de Minas de Santa Ana, actualmente tienen el potencial para emprenderse dentro de un proceso de interpretación cultural que aproxime las acciones hacia un turismo científico y sostenible que permee con el conocimiento de la comunidad. Apuestan por que sean estudiados y reconocidos los antecedentes históricos y cartográficos del lugar, así como de otras técnicas mineras de la misma época en el territorio colombiano. A través de los recursos de (documentación historiográfica, cartográfica y arqueológica), se sirven como medio para comprender los valores naturales y culturales del sitio patrimonial.
Después, prosigue con un estudio centrado en la tercera línea de investigación, donde Pedro Luis Hernando y Belén Díez analizan la importancia del patrimonio cultural como herramienta contra la despoblación, a partir de varios ejemplos de la provincia de Teruel (España) valorando su incidencia. Así, unas instituciones (Santa María de Albarracín) participan mediante la financiación de trabajos de restauración de bienes muebles e inmuebles, paso previo a cualquier trabajo de puesta en valor. Otras (Museo de Arte Sacro, Parques Culturales, Comarcas) colaboran a través de la realización de investigaciones, estudios, catálogos y producciones culturales generadoras de experiencias artísticas que intentan vertebrar el territorio despoblado. Otras, se centran en la difusión y accesibilidad del patrimonio y en la memoria del territorio (Dinopolis, Parques Culturales). Y , algunas como la Universidad de Zaragoza con su grado en Bellas Artes integra el arte contemporáneo en zonas despobladas.
Posteriormente, continua con la cuarta línea de investigación que nos acerca a las nuevas iniciativas de gestión cultural en el ámbito rural y a la promoción de la creación artística, la aborda Santiago Martínez, presentándonos El Centro Integral para el Desarrollo del Alabastro, situado en Albalate del Arzobispo, en la Comunidad de Aragón (España), impulsor clave en los últimos años de este material, promoviendo la colaboración, investigación y desarrollo de nuevos productos en alabastro y fomentando especialmente el ámbito artístico y formativo ligado a las técnicas escultóricas. El arte en alabastro no solo cataliza el desarrollo rural, sino que también fortalece la identidad cultural y aspira a ser un motor para la sostenibilidad y el cambio en las comunidades rurales de los municipios que tienen explotación del alabastro.
A continuación, hay dos artículos sobre la quinta línea de investigación, en el primero, Natalia Juan, analiza el distrito cultural de Brest (Francia) que tiene como centro de toda su actividad creativa y creadora los denominados Les ateliers des Capucins. Se trata de un espacio público –operativo desde 2017- que no está à ciel ouvert sino a cubierto y en cuyo interior se aglutina una variada oferta cultural destinada a una amplia diversidad de públicos. Un lugar lleno de proyectos culturales donde se llevan a cabo numerosas actividades que suponen un renovado impulso para dinamizar esta zona de la ciudad la cual tuvo un uso industrial y previamente un pasado monástico que se reacondicionó a partir de 2005 para revitalizar una ciudad de firme vocación marítima y militar que a través de este proyecto apuesta por la cultura como un elemento de engarce en el territorio.
En el segundo, Liliana Fracasso y Jeffer Chaparro indagan en la relevancia de la morfología del territorio y de la identidad narrativa para comprender los procesos diacrónicos y repensar el patrimonio cultural. El caso de estudio es el Pardo Rubio, un área de Bogotá (Colombia), ubicada en una zona de alto valor urbanístico, habitada por grupos sociales de ingresos bajos. La combinación de elementos de análisis morfológico y cualitativo dan cuenta de las formas de apropiación social del lugar, tanto en la construcción simbólica - explorados a partir de prácticas artísticas colaborativas - como factual. Se pone así de manifiesto las potencialidades de una metodología mixta que ofrece grandes posibilidades para la comprensión colaborativa del patrimonio cultural local.
Y, para terminar, veremos dos trabajos sobre el patrimonio inmaterial, sobre la música, su difusión y la creación de nuevas interpretaciones culturales y musicales en el mundo rural. Carmen M. Zavala, analiza la relevancia de los festivales de música en Aragón (España) en el entorno rural, destacando su contribución al desarrollo cultural y social. Observa un aumento significativo de estos festivales en las últimas décadas, con un enfoque en la preservación y difusión del patrimonio inmaterial y la creación de nuevas interpretaciones culturales y musicales. Señala que estos festivales no solo aportan beneficios económicos, sino que también son espacios para la experimentación social y la creación de identidades, permitiendo la interacción y formación de nuevas redes sociales y culturales, así como de transferencia de conocimiento musical.
Y, Susana Sarfson, enfoca su artículo en los festivales de música antigua que se realizan en localidades pequeñas de España. Son eventos culturales importantes que movilizan recursos, atraen personas interesadas en la música, turismos y dan calidad de vida a la población estable de esas ciudades o pueblos. La recurrencia de estos festivales y su extensión a zonas aledañas promueven e impulsan la cultura e impactan favorablemente con valor económico y social. Los festivales escogidos en este trabajo, a modo de ejemplo, son cuatro: la Semana de música religiosa de Cuenca, el Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza, el Curso y Festival de Música Antigua de Daroca y el Festival Muribalta-Ribera Alta del Ebro. Suponen un desarrollo para la interpretación musical, la investigación musicológica, la didáctica musical y la transferencia de la investigación ofreciendo puntos de encuentro de músicos y público en general.
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